La
convicción en el liderazgo es fundamental. Es la confianza de estar seguro de
que uno va a recibir lo que espera. Es estar convencido de que algo existe, aun
cuando en el momento no se pueda ver. Es la seguridad que tiene una persona de
la verdad o certeza de lo que piensa o siente. Es algo más que convencimiento. Una persona
convicta sabe perfectamente lo que hace y por qué lo hace. Un líder que no
tiene convicciones firmes pone en juego su estabilidad de trabajar con
personas, e incluso, con el tiempo hasta podría fracasar en sus proyectos
personales. Pero eso se
va aprendiendo. Nadie nace con convicciones firmes. Un niño es voluble e
inconstante hasta la adolescencia. Luego, un joven lo es cuando no sabe manejar
sus emociones o ignora algunas herramientas de gestión. En la edad adulta, si
ello no se aprendió, aunque tenga varios títulos universitarios o hable 50
idiomas, no tendrá un carácter con dominio propio y se dejará convencer por
cualquier opinión.
sábado, 18 de agosto de 2018
EL LIDERAZGO ES ÉTICO
En estos
tiempos modernos, uno de los principios que se está perdiendo entre las
personas y, por ende, en las organizaciones es la ética. Todas las personas
deberían comportarse de acuerdo con las normas éticas basadas en principios
como el respeto, la tolerancia, la honradez, la puntualidad, la
responsabilidad, el trabajo en equipo, la solidaridad, la visión de futuro,
etc. Estos
principios no sólo deberían practicarlo quienes están en una posición de
autoridad o responsabilidad, sino todos los colaboradores de una organización o
empresa. Está comprobado que cuanto más ética es una organización, más exitosa
será en su desarrollo institucional. El liderazgo demanda de quienes lo
practican o asumen, una ética comprobada en el sentido más lato de la palabra. La nueva cultura organizacional exige que los colaboradores adopten o
tengan muy en claro cuáles son sus principios éticos. El comportamiento de las
personas, aún de su “vida privada” influencia mucho en las decisiones e imagen
de la institución.
EL LIDERAZGO ES TRABAJO EN EQUIPO
En estos
tiempos de competitividad y globalización es notoria una tendencia que
presentar al líder como un “todista”. Es decir, como aquella persona que sabe
de todo y hace de todo, por lo que hace todo. Sin él las cosas no funcionan. Tiene que estar presente para dirigir a los subordinados, “ovejas” o
colaboradores. Nadie puede tomar mejor decisión que el “líder”. Es una especie
de “dios” especializado en gestionar, dirigir y administrar el trabajo de las
personas. Incluso
lo presentan como el “emprendedor” y “luchador” que con mucho esfuerzo logró
metas y alcanzó sus sueños, aún pagando un alto costo social, algunas veces
pasando por encima de otras personas. Ese tipo
de “liderazgo” es cualquier cosa, menos el liderazgo que transforma a la
persona. Le pueden llamar así, e incluso, hasta existen coaching que lo
pregonan, pero no es ni tiene la esencia del verdadero liderazgo.
LIDERAZGO ES COMPARTIR UN SUEÑO
El
liderazgo supone compartir todo: sueños, ideas, propuestas, iniciativas,
cargas, visiones, disciplinas y vida. El liderazgo no es optimismo, positivismo
o activismo. Se puede tener esos recursos o dones, pero no ser un líder. Compartir
no es fácil. Se habla algunas veces de una visión compartida, pero muchas veces
eso no se cumple en la práctica. Se requiere una buena dosis de desprendimiento
para compartir un ideal; y decimos que no es fácil, porque el corazón del ser
humano muchas veces tiende hacia el egoísmo. Queremos tener las cosas para
nosotros o estar siempre al frente. Preferimos ser cabeza de ratón y no cola de
león. El ego no
nos permite estar en segundo o tercer lugar, queremos ser siempre los primeros,
pensando que un líder siempre está adelante y debe ser el primero, porque
muchas veces los gurús de la administración moderna así lo pregonan y enseñan
en las universidades.
jueves, 15 de febrero de 2018
EL LIDERAZGO DE FIRMES Y REALES CONVICCIONES
Una de las
características del liderazgo es que el líder debe tener firmes y reales
convicciones. ¿Qué quiere decir eso? ¿Qué es lo que motiva a un líder? Cuando
hablamos de convicciones es referirnos a la integralidad de la persona. No
siempre a un líder lo motiva el querer hacer lo correcto. En estos tiempos
cambiantes, donde lo único absoluto es el cambio mismo, la relatividad juega un
rol muy importante en la sociedad. Cuando la integridad
es la base del liderazgo, apreciaremos que la actitud del líder se reflejará en
su estilo de vida frente a los diversos hechos que se presentan. La persona
debe tener firmes convicciones para no dejarse llevar por comentarios e
influencias ajenas. Lo real es lo que existe y, por lo tanto, eso se debe
reflejar en la toma de decisiones y posturas que adopta el líder.
EL LIDERAZGO ES INTEGRADOR
La
integridad es la base del liderazgo. Pero, ¿qué es integridad? Es la actitud
positiva de una persona que trascenderá por el estilo de vida que tiene. El liderazgo
implica tener una actitud positiva. Es hacer las cosas, pero hacerlas bien.
Hacer lo contrario es mediocridad. ¿Por qué afirmamos que el liderazgo es
integrador? Porque es un estilo de vida completo. Mucho se ha
escrito acerca de ello, e incluso, hay diversos programas que lo promueven en
todo el mundo. En el ámbito empresarial, el liderazgo juega un rol importante
en el crecimiento de las organizaciones y en la toma de decisiones, incluyendo
la adecuada administración de los riesgos organizacionales.
jueves, 5 de octubre de 2017
EL LIDERAZGO ES VISIÓN
Un líder
tiene que ser un visionario en el sentido más lato de la palabra. Según la Real
Academia Española (RAE), el visionario es una persona que tiene o cree tener visiones o
revelaciones sobrenaturales. Anuncian siempre el fin del mundo cuando cambia el
milenio. Se vincula a la poesía con el misticismo y con el carácter visionario.
La RAE también afirma que es una persona que provoca en la mente imágenes o
estímulos que se perciben como reales sin que tengan existencia verdadera.
martes, 29 de agosto de 2017
EL LIDERAZGO FOMENTA EL EMPRENDIMIENTO
Cuando hablamos del liderazgo emprendedor nos referimos a la capacidad
que tiene el líder de crear, gestionar, administrar, ordenar, innovar y
proyectar una visión para hacerla realidad en el tiempo. Ya hemos visto que el
líder no es el que tiene la autoridad o el puesto, ni el más experimentado. El
líder es el que influencia a los demás desde la perspectiva del servicio. Creer que el “líder” es quien alza la voz en la oficina y todos
obedecen. No necesariamente es el que tiene la posición de gerente o jefe. Una
persona puede tener el más alto cargo o rango, pero no ser un líder. Hay
quienes no poseen cargo alguno, pero influencian positivamente en los demás por
la vida que llevan, he aquí el verdadero liderazgo.
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